El uso de las redes sociales en los procesos de selección de personal ha registrado una caída de cuatro puntos porcentuales respecto a 2025, situándose en el 49%, según el último informe de InfoJobs. Esta tendencia a la baja coincide con una ligera desaceleración en el crecimiento general de estas plataformas digitales, afectadas por la saturación de contenidos y la proliferación de noticias falsas. A pesar de este descenso, casi la mitad de las compañías mantiene esta práctica como una herramienta clave para evaluar a los postulantes antes de una contratación, siendo las pequeñas empresas de entre 10 y 49 empleados las que con mayor frecuencia revisan la huella digital debido a su menor acceso a sistemas especializados de reclutamiento.
En el análisis por plataformas, LinkedIn se consolida como el canal de referencia transversal al ser consultado por el 87% de las organizaciones, un porcentaje que se eleva por encima del 90% en las medianas y grandes empresas que operan con dinámicas más profesionales. En contraste, las microempresas de hasta 9 empleados muestran una mayor inclinación a complementar la evaluación revisando perfiles personales en Instagram (72%), Facebook (61%) o TikTok (23%). Esta extendida fiscalización digital convive con un cambio de comportamiento en las generaciones Y y Z, quienes, al ser conscientes de las repercusiones laborales que puede tener su historial de navegación, adoptan una gestión cada vez más celosa de su privacidad y de los contenidos que comparten públicamente.


