Durante el segundo trimestre del año, el salario real frenó su tendencia a la baja y registró una leve mejora marginal gracias a la desaceleración de la inflación y a paritarias que se ubicaron apenas por encima del costo de vida. Según un informe de la Fundación Capital, se estima que los sueldos privados registrados aumentaron un 2,4% mensual frente a una inflación del 2,2%, aunque todavía se posicionan un 3% por debajo de los niveles de finales de 2025.
Por el contrario, el ingreso disponible de los hogares continuó deteriorándose debido al fuerte incremento en las tarifas de servicios públicos y transporte, las cuales subieron por encima de la inflación y pasaron a absorber una porción más grande del presupuesto familiar. Esta pérdida del poder de compra residual se sintió con mayor fuerza en los sectores de menores ingresos y explica por qué el consumo masivo en comercios e industrias aún no logra mostrar una recuperación significativa.


