Los agentes de inteligencia artificial empiezan a transformar la forma en que las personas consumen, desde hacer compras hasta elegir servicios, según un estudio de Accenture basado en 25.000 consumidores. La mayoría de los usuarios muestra una creciente confianza en estos sistemas, que podrían influir en gran parte de las decisiones de gasto en el corto plazo.
La IA puede impulsar un consumo más consciente al priorizar opciones sustentables, pero también automatizar decisiones basadas solo en precio o rapidez. Para las marcas, el desafío será dejar atrás los discursos y demostrar con datos reales su impacto, ya que los agentes podrán comparar, verificar y seleccionar aquellas propuestas más transparentes y responsables.


