Una empresa puede tener el mejor producto del mercado y, aun así, estar a un paso de quedar obsoleta. No porque pierda calidad. Porque alguien más, fuera de su industria, decide resolver la misma necesidad de una forma distinta.
Luis Felipe Barrientos Moreno, socio de Olivia Colombia, usa una historia poco conocida para mostrar por qué eso no es un riesgo de mercado: es un riesgo de mirada.


