La experta Susana von der Heide advierte que las entrevistas por competencias suelen evaluar el futuro con instrumentos diseñados para el pasado, lo que lleva a descartar a los mejores candidatos. El problema radica en la rigidez del protocolo: cuando un postulante no puede citar una experiencia idéntica a la solicitada, se anota como “sin evidencia comprobable”, ignorando su potencial o habilidades transferibles. Esta mecánica burocrática prioriza la coincidencia literal sobre la capacidad real de adaptación y gestión del cambio.
El artículo invita a repensar los procesos de selección para no perder talento valioso. Evaluar el potencial y la resolución de problemas, más que la repetición exacta del pasado, es clave para construir equipos verdaderamente innovadores y preparados para los desafíos actuales.


