La calidad del empleo alcanzó su máximo desde 2010, con 41 puntos sobre un total de 100, aunque sigue por debajo de la mitad de la escala, de acuerdo con el Índice de mejores trabajos del BID.
Siete de cada diez trabajadores no cotizan a la seguridad social ni ahorran para su pensión.
Al ritmo actual, se tardaría 95 años en cerrarse la brecha laboral entre hombres y mujeres.


