En un mundo cada vez más conectado, lo que ocurre en los extremos de tu cadena de suministro puede impactar directamente en el centro de tu negocio. Y no estamos hablando solo de reputación: hoy, los riesgos de compliance, corrupción, trabajo forzoso o impactos ambientales pueden traducirse en sanciones legales, pérdida de contratos y hasta bloqueo en licitaciones.
¿Estás seguro de con quién estás haciendo negocios?
Más allá del precio: el riesgo de los terceros.
Muchas empresas aún seleccionan socios y proveedores guiándose por costo o velocidad. Pero trabajar con terceros de alto riesgo —sin un proceso de due diligence robusto— puede traer consecuencias graves.
En Brasil, la Ley 12.846/2013 (Lei Anticorrupção) responsabiliza a las empresas por actos ilícitos cometidos por sus socios, representantes o proveedores si no hubo controles adecuados. En Argentina, la Ley 27.401 de Responsabilidad Penal Empresarial establece obligaciones similares, incluso con sanciones económicas y penales a las personas jurídicas.
Ambas leyes son claras: no basta decir que no sabías. Si no se implementan procesos para conocer, evaluar y monitorear a quienes forman parte de tu operación, la responsabilidad es tuya.
ESG y Due Diligence: la conexión estratégica
El componente “G” de ESG (gobernanza) tiene mucho que ver con esto. Una empresa que se compromete con prácticas responsables debe tener políticas claras de selección, evaluación y seguimiento de sus terceros.
Y eso exige más que cláusulas contractuales: requiere diligencia previa (due diligence) efectiva, auditorías periódicas, mecanismos de reporte, y trazabilidad en temas como:
- Historial de cumplimiento legal y fiscal
- Respeto a normas laborales y ambientales
- Participación en investigaciones por corrupción o fraudes
- Transparencia societaria y beneficiario final
- Indicadores de integridad y políticas internas
¿Qué está en juego?
- Sanciones legales y multas (en algunos casos, millonarias)
- Daño reputacional con impacto directo en el valor de marca
- Pérdida de contratos públicos o con grandes clientes
- Bloqueo de acceso a mercados internacionales
Por otro lado, una cadena de valor transparente y monitoreada puede ser una ventaja competitiva: mejora tu puntuación ESG, fortalece tu gobernanza, protege tu reputación y genera confianza en tus inversionistas, socios y consumidores.
¿Qué están haciendo las empresas binacionales?
En el Grupo Brasil, muchas empresas ya están adoptando herramientas de compliance inteligente, integrando la debida diligencia con soluciones tecnológicas, criterios ESG y planes de mitigación de riesgos.
Pero aún queda mucho por hacer, sobre todo en contextos donde las regulaciones se vuelven más exigentes, los consumidores más atentos y las expectativas del mercado más altas.
¿Tu empresa ya mapea y evalúa los riesgos en su cadena de valor?
Conversemos sobre buenas prácticas en Brasil y Argentina.
Compartamos experiencias reales entre empresas que operan en ambos países.
Grupo Brasil | Creando una nueva Cultura de Negocios

Marcella Blok
Abogada recibida por la Puc-Rio con Postgrado en Derecho Empresarial por FGV-Rio y cursos libres por Yale University, Facultat Autonoma de Barcelona, Universidad de Palermo u otras. Head de Legal y Compliance de Blok Compliance y Socia Fundadora de Blok Consultoria Legal. Experta en Cumplimiento, PLAFT, Privacidad de Datos y ESG. Autora de los libros “Compliance y Gobierno Corporativo” y “Reorganizaciones Societárias, Fusiones, Adquisiciones: panorama de negócios y practicos” y de otros libros y artículos. Profesora invitada en la UBA, UCES y otras universidades en Brasil.
Una respuesta
Una nota clara y sintetica. Excelente profesional