Diversas consultoras económicas coinciden en que la inflación de junio se ubicó por debajo del 2% (entre 1,8% y 1,9%), profundizando la tendencia a la baja de los meses previos. Sin embargo, se debate si el Gobierno logrará sostener esta desaceleración en julio debido al reciente aumento del dólar mayorista, que cerró en $1.488,50; mientras algunos analistas descartan un impacto inmediato por el freno en el mercado interno, otros advierten que el traslado a los precios minoristas ocurrirá más temprano que tarde.
La evolución del índice de precios en julio dependerá en gran medida de lo que suceda con los combustibles, ya que la suba del dólar y de los impuestos presiona al alza. A pesar de que el valor internacional del petróleo Brent retrocedió tras el fin del conflicto en Oriente Medio, desde YPF aclararon que los precios locales no bajarán de forma automática, dado que buscan recuperar las pérdidas sufridas durante los meses en que se implementó un tope de precios para amortiguar la crisis externa.


