El Mundial de Fútbol 2026 ha desatado una intensa competencia comercial entre los grandes patrocinadores globales, dejando saldos mixtos en Wall Street durante las primeras dos semanas del torneo según un análisis de la firma XTB. Entre las marcas ganadoras destacan Lenovo, cuyas acciones subieron un 4,3% gracias a su despliegue de infraestructura tecnológica e inteligencia artificial, y Adidas, que avanzó un 3,4% impulsada por la venta masiva de camisetas y el balón oficial; por su parte, Visa logró revertir su tendencia previa alcanzando un alza del 2,3% beneficiada por el incremento en viajes y consumos digitales.
En la vereda opuesta, la enorme exposición del torneo no fue suficiente para blindar a otras corporaciones frente a los vaivenes de sus respectivos mercados. La gigante petrolera Aramco registró una caída del 3,4% arrastrada por el escenario energético global, mientras que Hyundai Motor Group sufrió el peor desempeño con un desplome del 14,5% en sus acciones debido a las presiones en los márgenes de la industria automotriz y las dudas sobre la demanda de vehículos eléctricos, demostrando que el patrocinio mundialista no siempre alcanza para revertir la realidad sectorial.


