La firma del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea representa un hito histórico que conecta a dos continentes en un momento de profunda reconfiguración del comercio global. Este pacto crea la mayor zona de libre comercio del mundo, integrando un mercado de aproximadamente 720 millones de personas, lo que permitirá a los países sudamericanos diversificar sus exportaciones y ganar competitividad frente a otros bloques económicos mediante la eliminación de aranceles en el 90% del comercio bilateral.
Para América Latina estos nuevos vínculos globales no solo prometen un mayor flujo de inversiones extranjeras, sino también la oportunidad de participar en cadenas de valor más complejas y sostenibles. Al alinearse con estándares internacionales en áreas sociales, laborales y ambientales, el Mercosur fortalece su posición geopolítica y abre la puerta a futuras negociaciones estratégicas con potencias como Japón y otros mercados asiáticos.


