Con el fin de año llega la planificación de vacaciones, un proceso que se complejiza cuando la información circula por canales dispersos: pedidos por WhatsApp, planillas paralelas y autorizaciones pendientes. El resultado son datos duplicados, errores y consultas permanentes.
La Ley de Modernización Laboral N.º 27.802, sancionada en febrero de 2026, introdujo cambios: permite acordar el fraccionamiento de las vacaciones en períodos no inferiores a siete días e incorpora el banco de horas y los francos compensatorios, con un sistema fehaciente de control.
Días atrás, fuimos participados de un evento organizado por WeWork y Michael Page, donde se trabajaron todos estos nuevos conceptos, surgiendo algunas reflexiones tales como que la flexibilidad necesita información confiable detrás. “Si para saber cuántas horas tiene disponibles una persona tenemos que revisar una planilla o preguntarle a distintas áreas, la flexibilidad termina generando más trabajo administrativo”, por ejemplo.
Centralizar vacaciones, licencias, ausencias y horas trabajadas mejora la gestión y también la experiencia laboral. Digitalizar procesos cotidianos es el primer paso.


