El mercado laboral argentino acumula una fuerte pérdida de empleo formal: desde noviembre de 2023 se destruyeron 241.000 puestos privados registrados, una caída del 3,8%. Industria, Comercio y Construcción concentran buena parte del deterioro, mientras que pocas provincias, como Neuquén, San Juan y Río Negro, lograron crecer.
El poder adquisitivo también sigue golpeado: el salario mínimo real cayó 40,5% desde noviembre de 2023 y la remuneración promedio privada se mantiene casi 3% por debajo de ese nivel. Además, las contrataciones pierden dinamismo y los despidos ganan peso frente a las renuncias.


